Los orígenes de la comunidad Barcelona se remontan a la década de 1980, cuando comenzaron un proceso de organización para mejorar las condiciones de trabajo de las familias dedicadas a la paja toquilla. Con el impulso de la comunidad, la Pastoral Social y el apoyo de cooperación internacional, se construyó y equipó un espacio para fortalecer el procesamiento de esta fibra natural.
La organización inició con 22 integrantes, principalmente mujeres artesanas, quienes fueron fundamentales para consolidar el trabajo comunitario. Con el tiempo, el antiguo Gremio Artesanal se constituyó oficialmente como el Centro Artesanal de Procesamiento de Paja Toquilla Barcelona.
Tradición y conocimiento
Uno de los principales valores es el conocimiento tradicional desarrollado por productores, artesanos y artesanas. A través de años de experiencia se han perfeccionado técnicas de cultivo, cosecha, cocción, lavado, blanqueado y preparación de la paja, logrando una materia prima reconocida por su calidad. Estos conocimientos permiten conservar un oficio que forma parte de la identidad cultural y productiva de Barcelona.





